Aula Z Lengua castellana y Literatura 3º ESO

CONNOTACIÓN Y DENOTACIÓN

Cualquier anuncio está elaborado con estas cuatro intenciones:

  1. Impactar, por medio de lo prestigioso, lo simpático, lo enigmático, lo original, lo chocante, etc.
  2. Informar sobre características técnicas, propiedades, etc.
  3. Atraer mediante la composición del anuncio: grafías, sonidos e imágenes.
  4. Crear una necesidad mediante connotaciones, preferencias, mensajes subliminales...

Para convencer al destinatario, la publicidad recurre a persuasiones basadas en:

  1. Mostrar las cualidades del producto o del servicio (persuasión racional). Suele basarse en la argumentación, pero hay que advertir que este tipo de persuasión no es muy común en la publicidad.
    Fuente: http://www.ugr.es/~pwlac/G24_55SoniaEster_Rodriguez_Garcia.html

  2. Apelar a los sentimientos y emociones (alegría, amor, ilusión...), sensaciones (felicidad, bienestar, melancolía,...) y valores personales (familia, pareja, lealtad, amistad...) del destinatario (persuasión emotiva o afectiva). La publicidad emocional no habla tanto del producto como del público al que se dirige. Aquél aparece como un elemento que forma parte del contexto en el que los protagonistas dejan ver sus sentimientos. En esta publicidad se parte de la premisa de que la toma de decisiones de las personas es más influenciable a través del "corazón", que a través de la "cabeza". 


  3. Incitar los deseos más íntimos o a los instintos (miedo, sexo, placer, poder...) del receptor (persuasión inconsciente). Los anuncios presentan el objeto como un estímulo ligado a determinada conducta en el receptor: si compras o haces X, conseguirás Y.
    Seguramente los instintos más representados en este tipo de publicidad son el sexo y el miedo.



    En este anuncio la sucesión de imágenes es rápida y se centran en motivos cotidianos: levantarse por la mañana bajar las escaleras y cruzar el jardín hacia el garaje donde espera el coche. El texto -voz en off- alude a esos miedos que repitiendo anafóricamente:

    "Miedo a lo desconocido, a fracasar, miedo a los cambios, a no ser amado y a amar demasiado. Miedo a buscar su mano y no encontrarla, a perder la confianza. Miedo a ser prescindible de ser imprescindible. Miedo a los otros, miedo a ti mismo. Miedo al miedo. Si no sientes miedo, no estás vivo." (Y en letra sobre la pared: eXplora. eXperimenta. eXprime. BMW xDrive. ¿Te gusta conducir?)

En el primer caso estamos ante un uso denotativo del código, puesto que predomina la información; en los otros dos ante un uso connotativo, ya que vincula el mensaje a asociaciones subjetivas de diverso orden. La connotación, pues, es el mecanismo de seducción por excelencia: cuanto más deseable sea el mensaje, más se detendrá en él el consumidor potencial. Este objetivo de la seducción se busca, normalmente, a través de la imagen, la cual, además, presenta una serie de valores añadidos.

Veamos otros ejemplos:

El Caserío: anuncio antiguo

Ejemplo 1: denotación


La marca “El Caserío” ofrece “Queso –producto-, en porciones” -singularidad del producto- para niños -destinatario del producto, en la imagen-.

Es directo y claro: define e identifica de manera clara que se trata de un queso que se vende “en porciones”. No hay referencia emocional. Nada que connotar. Todo para denotar.

Fuente: http://brand-master.blogspot.com.es


Automóvil por fachada


Ejemplo 2: connotación


Este anuncio sólo consta de imagen; no hay texto.

La imagen nos muestra un automóvil de carrera desplazándose por la fachada lateral de un bloque de apartamentos.

¿Qué comunica? La adherencia excepcional de los neumáticos.
 Se trata de un mensaje en el que prevalecen las impresiones; estamos ante la connotación.

Fuente: http://brand-master.blogspot.com.es


Ejemplo 3: denotación y connotación


Tenemos tres secuencias:

En la primera, se observa una botella y la tapa en la que figura un automóvil. 

En la segunda se aprecia que se trata de una botella de cerveza, cuya marca se desconoce, que se ha desprecintado.

En la tercera, seguimos viendo la botella de cerveza y el reverso de la tapa, con la frase “don’t drink and drive” (no manejes cuando tomes).

El concepto del mensaje es claro y directo. Es un mensaje denotado. No hay nada que interpretar. No obstante, surge la connotación cuando el destinatario debe asociar consumo de alcohol, manejo de automoviles y accidentes. En este caso, el sentido connotado es exterior al mensaje.

En efecto, la asociación entre alcohol y accidentes de automóviles se ha ido contruyendo por la experiencia como sociedad por el hecho de ser recurrentes los accidentes causados por la ingesta de alcohol.

Fuente: http://brand-master.blogspot.com.es


Interactivas: Denotación y connotación
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